ArtículoInteligencia Artificial

Las fronteras de la invención en tiempos de Inteligencia Artificial

Con la llegada de la Inteligencia Artificial, muchos de los conceptos que jamás cuestionaríamos hoy son puestos a prueba. En el mundo jurídico uno de esos conceptos es la invención: ¿pueden las cosas inventar cosas? Es una pregunta que se va a instalar en nuestro imaginario de ahora en adelante.

Escrito por

Carmen Militza Buinizkiy

13 de noviembre de 2024
5 min de lectura
Las fronteras de la invención en tiempos de Inteligencia Artificial

La invención como resultado de poner en acción el ingenio humano es el origen de todo cuanto conocemos y que no pertenece al mundo natural. A lo largo de la historia, la capacidad de inventar se ha considerado un atributo exclusivamente humano. El mismo significado de la palabra, que viene del latín Inventio, hace referencia a la acción y efecto que viene de adentro, es decir, que la capacidad de pensar y descubrir cosas nuevas y diferentes para luego compartirlas viene de una chispa de ingenio.

¿Qué pasa cuando una máquina —que no tiene ni alma ni chispa interna— inventa algo? Con el avance de la tecnología y la inteligencia artificial, ¿es posible que la capacidad de inventar esté dejando de ser exclusivamente humana? ¿Es posible que la exponencialidad en el desarrollo tecnológico nos obligue a redefinir conceptos que están estampados en nuestro ADN cultural?

Desde hace un tiempo estas preguntas están generando intensos debates en diversos campos, siendo uno de los más interesantes el campo jurídico. En 2020 la oficina de patentes del Reino Unido, la Oficina Europea de Patentes y la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos rechazaron otorgar protección a la propiedad intelectual de dos inventos que a todas luces consideraban «patentables» porque el inventor que figuraba en la solicitud era DABUS AI, un sistema de Inteligencia Artificial creado por el Dr. Stephen Thaler. Esta IA inventó un contenedor fractal de líquidos y un sistema de señales luminosas fractales.

Aunque la mayoría de los sistemas jurídicos alrededor del mundo no están preparados para regular la propiedad intelectual sobre las obras e invenciones generadas por inteligencia artificial, sí están siendo empujados a discutir los límites de la misma.

La premisa que acompañó el rechazo es que las cosas no pueden inventar cosas y que la capacidad de inventar es un atributo exclusivamente humano. Sin embargo, en 2021 un fallo sin precedentes emitido por un juez del Tribunal Federal de Australia sobre el mismo caso determinó que, en principio, el Dr. Thaler podía tener derecho a obtener una patente en relación con una invención creada por un sistema de IA como DABUS, ya que en su ley de patentes no está expresamente definido el concepto de «inventor» circunscrito a una persona humana.

Casos como este nos obligan a expandir la percepción sobre lo posible y afirmar que la capacidad de inventar está dejando de ser un atributo exclusivamente humano. Más allá de las grandes ventajas que la inteligencia artificial está teniendo y va a tener en todas las áreas del conocimiento, es importante acercarnos a comprender los desafíos que ésta entraña y cómo va a modificar nuestras interacciones a partir del consumo no solo de los inventos que pueden ayudarnos, sino de la información producida por ella.

Jack Hidary, CEO de SandboxAQ, se animó a especular: «Mi predicción es que, en cinco años, la mayoría del contenido de internet habrá sido generado por inteligencia artificial, y no por humanos». Por su parte, Yuval Noah Harari expresó: «La IA se acerca a la dominación del lenguaje mucho más allá de la capacidad humana promedio. Acaba de piratear el sistema operativo de la civilización humana. El sistema operativo de toda civilización en la historia siempre ha sido el lenguaje».

Si la inteligencia artificial tiene el potencial de dominar el lenguaje, entonces, para bien o para mal, también será capaz de redefinir conceptos fuertemente arraigados en nuestras culturas porque puede generar ideas completamente nuevas y con ello nuevas culturas. Considerando que la IA tiene una naturaleza totalmente diferente a cualquier otro invento que el ser humano haya creado, Harari se preguntó: «¿Cómo viviremos la realidad a través del prisma creado por una mente no humana?»

En este punto, más allá del potencial de la Inteligencia Artificial, el uso que se le dé terminará por establecer cuánto nos beneficia y hasta qué punto nos pone en peligro, y eso aún depende de la ética con que sea usada, que es aún un constructo exclusivamente humano.

#inteligencia artificial#invención#propiedad intelectual#DABUS#patentes
Publicado el 13 de noviembre de 2024

Autor

Carmen Militza Buinizkiy

Categorías

Inteligencia Artificial

Etiquetas

#inteligencia artificial#invención#propiedad intelectual#DABUS#patentes

¿Te gustó este artículo?

Suscríbete para recibir más contenido sobre liderazgo y transformación organizacional.

Suscríbete

¿Necesitas ayuda?

Chatea con nosotros